viernes, 8 de febrero de 2008

Vampiros en el Agua

Quizás en la vida real, todo lo que nos pasa en un partido de waterpolo serían golpes bajos. Pero para nosotros ha llegado un punto que lo vemos como normal o como lances del juego.

La única diferencia es que lo vea o no el arbitro, pero todos hemos recibido puñetazos, codazos, patadas y agarrones en las partes bajas y cuando se acaba el partido ya está, en definitiva no deja de ser parte del juego. Un deporte de contacto.

Quizás algunos vean estas palabras como apología de la violencia, pero es donde han querido que lleguemos,...ahora no le pitamos nada al boya...ahora solo expulsión si llega la pelota... ahora pitamos muchas faltas en contra..., en definitiva se ha llegado a considerar todo esto como normal, y no lo critico es lo que hay, son como han cambiado las cosas en 20 años. Todos vemos al defensor de boya marcharse del boya con una patadita de regalo, y no nos escandalizamos lo vemos como normal e incluso los arbitros lo ven como normal sino jugarían los dos porteros. Y ninguno me puede decir que no es así... es la realidad. Lo que ponga el reglamento (agarrar y golpear...jajaja) depende del año, del siglo, del delegado que piensa que así es mejor que asa. Nada que no conozcamos, ni nada que objetar, hay que adaptarse.

Pero lo que vi ayer me cabreo en sobremanera, en este deporte tan duro en que recibes todo tipo de golpes, ya sabes que algún día tendrás un corte en el labio en el pómulo o en la ceja, pero caer tan bajo como para morder a alguien, es uno de los límites que no debemos cruzar.

Hace unos 12 años, cuando el ruso Garbuzov era un chavalín, se cruzó en el camino de Ferretti con tan mala suerte que al italiano no se le ocurrió otra cosa que ir por detrás y arañarle desde la nariz hasta la oreja. Sinceramente iba a por el ojo, la suerte es que el arañazo,(casi corte), le qued a partir del ojo hasta la oreja...el ojo se salvó.

Ayer el mordisco que recibió Iván Pérez, no se muy bien como acabó pero tranquilamente y con la rabia y descontrol de un mordisco, se podía haber quedado sin la aleta de la nariz. Por lo que vi no fue así. Pero es injusto entrar en este juego sucio y barriobajero en un deporte donde el listón esta muy alto.

A los 5 minutos de esa jugada Xavi Valles a punto estuvo de recibir otro mordisco, y lo que es peor es que no es la primera vez, en el vídeo Goal Fight & Emotions 1, Calcaterra hace lo propio y sin ir mas lejos ,el pasado año Jordi Millán del Sabadell, recibió un mordisco de un sonriente y cobarde Bencivenga.

El límite no puede ser ese. El límite no puede ser, dejar lisiado o con una marca para toda la vida.

Os aseguro que violento soy poco, pero si del puñetazo que propinó Iván, hubieran saltado 4 o 5 dientes, tampoco me hubiera importado, a ver si tenía que comer con pajita durante unas semanas y se le quitaban las ganas de morder.

Y para acabar diré, que Ivan es duro, pero no violento, y cuando le cogía del pie cuando tenía que bajar a defender ya sabía que me tocaba recibir una patada y con un poco de suerte recibiría una expulsion a favor, pero era un intercambio por un beneficio, nada mas.

Tengo algunos colegas en Italia que igual se molestan, pero conociéndolos seguro que me dan la razón.
Lo que me intriga es por que caen tan bajo...espero que no sean metodos planteados previamete...ni que encima les divierta...

Lo del vídeo es una manera de avisar, que hay que ir con cuidado...no queremos ningún Holifield con media oreja. Y si se molestan los autores que se molesten y aprendan a ser nobles o por lo menos hombres.

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